Con poco movimiento de clientes, concluyó la semana de prueba de apertura para los locales gastronómicos

Hoy se reunirán los referentes del sector con funcionarios comunales para hacer un balance y determinar la continuidad de su funcionamiento. El presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil Luis Cerone aseguró que “los resultados no fueron malos pero tampoco fueron tan buenos como lo que yo esperaba”. Y resaltó que los protocolos se cumplieron con mucha rigurosidad.

Culminó ayer la prueba piloto del funcionamiento de los locales gastronómicos con los nuevos protocolos establecidos por el coronavirus y el balance del sector fue que si bien las medidas de prevención se cumplieron con mucha rigurosidad, el movimiento de gente no fue el que esperaban.

El presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil Luis Cerone aseguró que “los resultados no fueron malos pero no fueron tan buenos como lo que yo esperaba”.

“Arrancamos mal el miércoles porque fue un día de mucha lluvia, y la gente se fue metiendo de a poco en el tema de la salida. Anoche (por el sábado) se notó un poco más de movimiento, y hoy (por ayer) al mediodía, algunos lugares en los que averigüé y nosotros en el Cerro (El Centinela) tuvimos una demanda mejor, pero por supuesto lejísimo de lo que sería una época normal, ya de por sí tenemos acotado el espacio a la mitad y costó llenarlo. En el caso nuestro, terminamos llenándolo”, señaló.

En cuanto a los comentarios que recibió de propietarios de locales gastronómicos, indicó que “las cervecerías tuvieron mucha más demanda y los restaurantes muy flojo, la demanda fue muy pobre”.

Buen funcionamiento de los protocolos

Respecto al funcionamiento de los protocolos, destacó que “creo que no hubo desborde de ninguna naturaleza, no sé si hubo algún caso puntual de alguien que no haya cumplido el protocolo, pero lo que nosotros pudimos observar es que los clientes entendieron que debían aportar sus datos personales y cómo es el sistema de funcionamiento. Todos se adaptaron a esto y no hubo problemas así que la expectativa de la reunión de mañana (por hoy) es continuar trabajando”.

“Prácticamente no vino nadie sin reserva previa, una mesa que reservaron y no pudieron venir nos avisaron. Hoy es un mercado muy transparente, esperemos que con el correr de los días y si seguimos con cero infectados, la gente se anime más a salir y a disfrutar de un restaurante”, alentó.

Consideró que la baja demanda se debe a que “estoy convencido de que mucha gente todavía esta refugiada en la seguridad de su casa y de moverse sin extraños. Es una sensación nueva porque recién desde el miércoles se puede salir, sin embargo ayer (por el sábado) había mucha gente en la calle haciendo compras por el Día del Padre, pero esto es una actividad nueva, y menos mal que reabrió el miércoles porque si hubiera abierto el viernes, como estaba previsto, creo que la demanda hubiera sido aún menor”.

“No podemos tampoco dejar de reconocer que hay una crisis económica que va a impactar, salir a comer no es una necesidad desde la salud, sino desde lo social, y al haber una parte importante de la ciudad que ha dejado de percibir ingresos, eso repercute. También la ausencia de turismo, que es un multiplicador genial del comercio”, planteó.

La reunión entre referentes del sector y el Municipio se va a llevar adelante hoy, a las 15, para evaluar cómo sigue el sector gastronómico en esta Fase 5 de distanciamiento social.

“Estoy convencido que esto va a continuar, es algo hay que sostenerlo en el tiempo en tanto no aparezca algún problema serio, salvo que haya aparecido algo que no me haya enterado, pero ya me lo habrían comunicado”, evaluó el presidente de la cámara que nuclea al sector.

“Es absolutamente controlado, el distanciamiento social lo ha hecho todo el mundo con una responsabilidad hasta excesiva”, manifestó.

Poco movimiento

En tanto, sostuvo que el sábado por la noche hubo “un poco de movimiento, pero nada que ver con hoy (por ayer) al mediodía, que hubo una buena respuesta pero considerando que tenemos la mitad de los lugares disponibles. Es decir, en un salón que antes teníamos 60 ó 70 personas ahora hay 15 ó 20, porque hay un metro y medio entre silla y silla”.

“Miércoles, jueves y viernes hubo muy poco movimiento, cuando cerrás el número de la caja si salís empatado te fue muy bien, porque los gastos son los mismos a pesar de que la cantidad de gente no es la misma”, concluyó.

“Va a costar que la gente se anime”

Juan Echeverría, del restaurante Ladran Sancho, trazó un balance positivo. “De venir a tener las puertas cerradas a poder abrir, es un avance gigante. Obviamente va a costar que la gente se anime, por cuestiones lógicas, hay que esperar, hay que ser paciente, que se animen un poco más. Estamos teniendo todos los recaudos, con todo el protocolo como estaba previsto”, resaltó.

“Las expectativas nuestras eran altas, esperábamos que viniera mucha gente y hasta inclusive nos habíamos planteado cómo hacer los turnos, lo cual no fue un inconveniente porque estuvo tranquilo. Hoy (por ayer) el Día del Padre hubo movimiento bueno respecto a cómo veníamos, pudimos tener una capacidad completa respecto a lo que se puede hoy en día, así que fue una alegría poder llegar a ese punto”, sostuvo.

Y admitió que “nos da energía para seguir para adelante, obviamente manteniendo todos los recaudos de sanidad que corresponden y hacerle ver a la gente que puede animarse a venir, que están todos los recaudos para que tengan una noche agradable y segura”.

Contó que toda la gente que se acercó fue con reserva, lo cual destacó “está bueno porque nos ayuda a organizarnos mejor, mantener mejor la higiene”.

“La capacidad era de cien cubiertos, ahora estamos con 40, máximo 50 cubiertos, con turno y sanitizando el lugar como corresponde. Quiero agradecer a los empleados por mantener todos los recaudos y a nuestros clientes por confiar en nosotros y venir a comer a Ladran Sancho”, señaló.

“El balance general no ha sido el esperado”

El encargado de Cheverry, Benjamín Ituarte, admitió que el balance general “no ha sido lo esperado. Todos sabemos que estamos en una situación más que compleja, pero de nuestra parte esperábamos un poco más. No sé si es por miedo, frío, económico, creo que es una cuestión de acostumbrarnos a lo nuevo que estamos teniendo”.

“Me acuerdo los primeros días que abrieron los locales de ropa, la gente miraba y no se animaba a entrar. Sin embargo ayer (por el sábado), los locales de ropa estaban con gente, con clientes por suerte y eso es positivo. Del lado de la gastronomía creo que vamos a tener un tiempo en recuperar al cliente, y eso va a ser lento”, manifestó.

Asimismo, sostuvo que “evidentemente hay un quiebre, que vamos a tener que asumir y adaptarnos a eso, así que estamos esperando a lo que se viene, que no sabemos qué es”.

“El día que tuvimos más gente fue el viernes, es una tendencia que antes de la cuarentena se venía dando en el local”, indicó.

“El sector hotelero la va a pasar muy mal”

Por otra parte, el presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil Luis Cerone contó que en el caso de hoteles y cabañas están “muy mal”.

“No sé si este fin de semana algún hijo generoso habrá tenido una atención con el padre al estar la posibilidad de usar la pileta cubierta, que eso te da la posibilidad de hacer algo en una cabaña u hotel, porque para un tandilense ir a una cabaña y que se tenga que limitar a estar en la habitación o caminar por las sierras no es un atractivo”, manifestó.

Y consideró que la oferta que están haciendo para tandilenses  “sirve para aquellos complejos que son de poco personal”.

“Las cabañas tienen la virtud de no tener servicios generales. En el caso de los hoteles grandes se hace muy difícil, esto tiene una dureza desde lo económico muy alta, nos va a costar muchísimo poder mantenernos, porque estamos preparados para trabajar a un 50, 60 por ciento, y hoy un hotel de 40 habitaciones que tenga 4 ó 5 en promedio ocupadas, es solamente un 10 por ciento”, afirmó.

A su vez, expuso que “el costo de los servicios es carísimo, el sector hotelero la va a pasar muy mal, y ahora más con el anuncio de que no va a haber vacaciones de invierno, estamos enfrentados a una situación que todavía no hemos logrado dimensionar”.

Respecto al reciente anuncio del subsidios a prestadores hoteleros, consideró que “lo de los cien mil pesos todavía es un anuncio, a cualquier hotel de 20, 30 habitaciones cien mil pesos ayuda pero no resuelve el problema”.

“Nosotros hoy por hoy estamos acumulando deudas por servicios, deudas impuestos, nuestro problema es la acumulación de deuda que va a ser muy difícil pagarla”, señaló.

 

Fuente: El Eco de Tandil

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