Estado de alerta en los controles sanitarios por el constante y masivo ingreso a la ciudad de familias que acusan residencia

Ayer las denuncias se replicaron sin pausa frente a las imágenes que exponían el notable movimiento vehicular en los accesos a la ciudad. Las autoridades aclararon la escena, aunque no dejaron de admitir la preocupación por la cantidad de personas que eligen a Tandil como lugar de residencia para salir del confinamiento y pasar sus días en la flexibilidad que permite la Fase 5.

En horas vespertinas corrió como reguero de pólvora las postales de distintos accesos a la ciudad atestados de vehículos pugnando por pasar los controles sanitarios, con destino concreto y razones diversas. Unos, certificando residencia en Tandil. Otros, con autorizaciones laborales. También los hubo de aquellos que, cual “Carlos Tevez”, se animaron a la aventura de poder zafar los controles y poder ingresar a la ciudad con la intensión de zafar de la cuarentena estricta de sus lugares de origen en pos de transitar los beneficios de los días en la Fase 5, tal goza la ciudad. Escenario que se ganó la atención mediática y resultó una tentación para muchos.

Las imágenes en cuestión esta vez no eran falaces. Tenían visos de realidad y así lo confirmaron las autoridades a cargo de la coordinación de los respectivos controles ruteros.

Los funcionarios transmitieron tranquilidad, insistiendo sobre los estrictos controles que están llevando a cabo, y señalando que efectivamente las eternas colas de vehículos expuestas a ellos no les sorprendían. Forman parte del cotidiano de una buena parte a estos días. Sobre todo desde que se han flexibilizado varias actividades y promueve una mayor fluidez de tránsito.

También reconocieron el estado de alerta, a sabiendas que se han topado con situaciones complejas que, a la luz de los acontecimientos y los protocolos vigentes, no es mucho lo que se puede hacer ya que se trata de automovilistas con permisos de circulación e ingreso, ya sea por cuestiones laborales como también porque confirman residencia en Tandil.

En tren de aclaraciones, también se esgrime que precisamente las largas colas devienen de puntillosos controles que justamente provocan el embotellamiento. Asimismo, argumentan que con los caminos vecinales obturados, no son pocos los que obligadamente deben ahora utilizar las vías de acceso “oficiales”, cuando antes utilizaban a diario los caminos rurales alternativos.

A la hora de volcar en números la realidad descripta, se traza un promedio de 450 vehículos diarios que entran y salen de la ciudad. La inmensa mayoría se trata de vecinos con domicilio en la ciudad pero que tienen sus labores en ciudades vecinas, a los que también se les suma a aquellos trabajadores rurales.

Es que con esta singular realidad que obligó la pandemia las propias autoridades reconocen situaciones y movimientos nunca antes advertidos. Por caso, la cantidad de tandilenses que efectivamente trabajan en otras localidades durante la semana pero vuelven a destino en los días no hábiles.

Sí se admitió una sensible situación que han detectado en los últimos días, principalmente tras lo acontecido en la vecina localidad de Olavarría y otros destinos. Muchos estudiantes que por la suspensión del ciclo académico en sus respectivas carreras universitarias habían regresado con sus familias, pero frente a los casos detectados y el confinamiento que rige optan por regresar a Tandil, donde retornan a sus domicilios alquilados. Incluso no pocos lo hacen con el resto de las familias para transitar los mejores días en la Fase 5 de Tandil.

En los casos descriptos, hasta aquí los controles lo único que pueden hacer es imponer la firma de una declaración jurada, aunque se aclaró que no están obligados a guardar cuarentena porque aún la ciudad de donde provienen (Olavarría por caso) no ha sido declarada zona de circulación viral comunitaria.

Así las cosas, el buen presente sanitario serrano más las repercusiones mediáticas como consecuencia lógica de esa situación epidemiológica local ha resultado un llamador que promueve a que las autoridades y aquellos que ejercen el poder de contralor estén más atentos que nunca.

Ayer se contabilizó un promedio de 60 rechazos de gente que efectivamente tenía intenciones de pasar unos días en la ciudad, ignorando la imposibilidad de hacerlo ante las actuales normativas que rigen en el territorio bonaerense y en la ciudad en particular.

La palabra oficial

Precisamente sobre esta particular escena que ocupa y preocupa a la vecindad en general y las autoridades en particular, el secretario de Protección Ciudadana, Atilio Della Maggiora, horas previas a que se pulularan las imágenes de del ingreso a la ciudad se había referido al asunto.

Más precisamente en el programa Tandil Despierta, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el funcionario señaló que “en estos momentos el punto central de los controles es poder establecer de dónde vienen. En función de eso hubo un instructivo nuevo respecto a las documentaciones a pedir. Ya no solamente se solicita el Certificado Único Habilitante sino también documentación complementaria para poder establecer la procedencia de las personas y, en el caso de transporte, de las cargas”.

Respecto a los controles de egreso, manifestó que se están haciendo “desde hace mucho tiempo” pero que lo que sucede es que, en muchas oportunidades, los inspectores ya conocen a las personas que salen, entonces saben que van a trabajar y vuelven a las horas.

“Además el control de ingreso es mucho más lento que el de egreso, por lo que a veces hay que destinar más personal allá. Y es más importante el de ingreso porque tenés que detectar si vienen de una zona de transmisión comunitaria. En las salidas solo controlamos que se circule dentro de una de las causales que se admiten en la legislación vigente. Pero ahí no hacemos control sanitario”, agregó.

Permisos para circulación

Toda la circulación debe estar ligada a alguna actividad permitida según la normativa vigente en todo el territorio nacional. En función de ello, los residentes locales podrán viajar fuera del partido.

 

No obstante, en muchas oportunidades también hay razones específicas, como por ejemplo un control médico, para lo cual existe un certificado especial, un permiso que rige por 48 horas y que debe ser presentado en los puestos sanitarios.

Denuncias

Contó Della Maggiora que cuando detectan en los controles a una persona que arriba desde un lugar con transmisión comunitaria del virus le hacen firmar una declaración jurada y le imponen cumplir con el aislamiento preventivo de 14 días en el domicilio, siempre y cuando no presente algún cuadro sanitario por el que requiera ser internado.

En tanto, quien se encarga luego de cumplir que se acate la medida de confinamiento es el personal policial, como así también desde el Sistema Integrado de Salud Pública se hace un seguimiento a través de un Centro de Monitoreo.

“Eso se hace y se cumple a diario con todas las personas que están en esa condición. Ese número va oscilando, porque todos los días sale alguna de esas personas e ingresan otras, pero estamos entre 400 y 450”, manifestó.

Por otro lado, contó que también reciben “permanentemente” alertas por parte de los vecinos que les manifiestan que hay gente que llegó desde Buenos Aires y no cumple con el aislamiento.

Aclaró, de todas formas, que en reiteradas oportunidades hay malas interpretaciones o se hacen denuncias infundadas, ya que cuando van a corroborar no existe tal cosa o hay una explicación lógica y valedera. Es por ello que solicitó responsabilidad a los vecinos a la hora de hacer el llamado, puesto que el Municipio debe desplegar un gran dispositivo que moviliza tanto al SISP como a la Policía y a la Secretaría de Protección Ciudadana.

Cortes en los caminos rurales

Con el propósito de evitar que los conductores evadan los puestos de control sanitario, días atrás se realizaron algunos cortes en caminos rurales que eran comúnmente utilizados con ese fin.

La obstrucción de las calles aledañas a las rutas provinciales 74 y 30 tuvo como fin que ambos corredores fueran las únicas vías de ingreso a la ciudad. Para ello, en la 30 se cortó transitoriamente la arteria que conduce a la zona conocida como La Playa y también otra que conecta varios caminos vecinales. “Con eso se impide, por ejemplo, que se utilice el desvío de la Escuela 60. Y también se hicieron otros tres o cuatro cortes más que unen esos dos puntos”, completó.

Por el lado de la 74 se cerraron al tránsito otros puntos estratégicos para evitar que eludan los controles pero también para que no genere mayores inconvenientes a la población rural. “Se cerró el camino que vincula el Desvío Aguirre con el camino que viene de la zona de El Solcito, y el camino de tierra que viene desde Fulton, atraviesa la 74, pasa por El Solcito y llega a la ciudad”, señaló Della Maggiora.

Fuente: El Eco de Tandil

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