Lunghi aseguró que de no mediar respuestas positivas a los pedidos “abriremos sin autorización”

El Intendente insistió en que están dadas las condiciones en la zona para que se habiliten nuevos rubros y actividades. Señaló que esperará a los anuncios presidenciales del fin de semana para definir qué posición tomar. De no sectorizarse el territorio para administrar la cuarentena, se mostró desafiante ante una eventual negativa de las autoridades provinciales para abrir el arco productivo. Afirmó que los problemas económicos pueden ser aún más graves e indicó que los intendentes «tienen las manos atadas».

 

El intendente Miguel Lunghi participó ayer del espacio del “desayuno” en el programa Tandil Despierta, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, y se refirió a los numerosos frentes de conflicto que atraviesa la comuna en medio de la cuarentena y sus derivaciones.

Los últimos días hubo una especie de quiebre entre la gestión local y el Ejecutivo bonaerense por la flexibilización del aislamiento, con un cruce público entre Lunghi y la ministra de Gobierno, María Teresa García, quien lo acusó de hacer una “jugada política”.

El pediatra defendió la postura común sostenida por sus pares de los distritos vecinos y enarboló la bandera del alentador cuadro sanitario como pilar para proceder a una apertura mayor de actividades.  “Cerca de Tandil no hay casos, no hay circulación de virus. Podemos flexibilizar las actividades porque no hay Covid-19 y en la zona hay 400 mil habitantes en muchos más metros cuadrados que en CABA y el conurbano”, esgrimió.

Las idas y vueltas por la autorización de actividades 

La baja densidad poblacional es otro de los argumentos expuestos para justificar la posibilidad de que  ciertos engranajes de la economía vuelvan a moverse para evitar que las consecuencias agraven aún más el difícil escenario.

“Hay que frenar la pobreza y la desocupación, se va muy rápido hacia eso y el Municipio no tiene forma de ayudar a todos ni tampoco la Nación ni la Provincia”, señaló, a la vez que se quejó por la constante emisión monetaria con la que el Ejecutivo nacional busca inyectar liquidez en los bolsillos de la población para enfrentar la estrepitosa caída de ingresos. Además, advirtió acerca del impacto de los problemas económicos en trastornos como la ansiedad y la depresión.

“Yo fui uno de los primeros que dijo que había que cerrar los colegios, una semana antes de que se suspendieran las clases, y ahora digo que hay que flexibilizar porque acá que llevamos 34 días sin casos. Siempre puede haber un problema, pero todo  tiene que ser a través del trabajo, cuidándonos y si en ese caso pasara algo, volveríamos para atrás en la fase. Mientras tanto movemos la economía porque los que más sufren son los que menos tienen”, explicó.

Apelando como hace habitualmente a la conciencia ciudadana y la “gente de Tandil”, el jefe comunal afirmó que de continuar como hasta ahora la curva de contagios y manteniendo los protocolos de cuidado, se podrán abrir todas las actividades.

“Si cae un caso vamos a poder controlarlo, estamos bien armados y se va buscando la huella de contagio. Estoy convencido de que en Tandil vamos a manejar bien la pandemia. El comportamiento es bueno en un 80 por ciento, así lo demuestran los números de contagiados”, remarcó.

Un gesto de insurrección 

En este sentido, apeló a discutir la modificación de la Constitución bonaerense “para que los intendentes no tenga las manos tan atadas”. El Intendente consideró que el texto legislativo, sancionado en 1995, está perimida y “atrasa”. La carta magna de la provincia de Buenos Aires excluyó el artículo 123 de la Constitución Nacional, que establece que cada provincia debe tener su constitución y garantizar  la autonomía de los municipios. “No se respeta la autonomía económica, política, cultural y social”, puntualizó.

“Respetamos el DNU presidencial, nos tenemos que manejar con la Provincia y es lo que hemos hecho. Esperaremos unos días más y si no tenemos una contestación positiva, abriremos también nosotros sin autorización”, desafió Lunghi, en relación a que ciertos distritos provinciales han habilitado el funcionamiento de actividades y rubros que por este lado siguen cancelados.

“Dependo de la gente de Tandil, si seguimos sin coronavirus y tenemos controlada la ciudad nos reuniremos, charlaremos y tendremos que tomar una posición. No me gustaría saltear a nadie, pero hacemos todo como corresponde y no hay respuestas”, aventuró, para dejar en claro su voluntad emancipatoria.

No obstante, refirió que, hacia el fin de semana hablará el presidente Alberto Fernández sobre la próxima fase de la cuarentena, que deberá inaugurarse a partir de la semana siguiente, pues el aislamiento obligatorio rige, de momento, hasta el domingo.

“El Presidente de la Nación dijo que iba a sectorizar el país en una  cuarentena controlada y parcializada.  Espero que explique eso y nos permita, en estado de derecho, ir abriendo actividades. Me gustaría esperar a que hable el Presidente y ver qué va a pasar después del 7 de junio”, indicó.

El conflicto en recolección 

El pediatra también hizo mención al conflicto que su gestión sostiene con los recolectores de residuos. Explicó que “es un tema muy difícil” y que lo que plantean desde el Ejecutivo es modificar los recorridos para dejar de pagar horas extras: “En el turno mañana hay 18 recorridos, entonces salimos con la propuesta de hacer 10 por día, los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, intercalados”.

Reveló que en este momento los recolectores están caminando y llevando al Relleno Sanitario alrededor de dos mil kilos, cuando en realidad deberían llevar entre ocho mil y diez mil. “Están haciendo los recorridos a media. Antes hacían los diez, iban al Relleno, descargaban y volvían para hacer los otros ocho y cobrar horas extra. Pero no podemos seguir haciéndolo; no podemos pagar esa plata”, manifestó Lunghi.

Finalmente, reconoció que “es gente buena, de trabajo” pero que “no podemos tener un sueldo de más de seis dígitos, porque hay recolectores que cobran eso”. En rigor, se refirió a que hay operarios que perciben haberes por más de cien mil pesos mensuales, aunque la literalidad llevaría a pensar otra cosa.

“Es gente que tiene que estar corriendo los días de lluvia, de frío, hay gente que no cuida y pone en las bolsas vidrios, jeringas. Es un trabajo muy difícil y se da una bonificación, pero hay que hacer un cambio sustancial en lo recorridos”, suavizó.

El mandatario comunal detalló que en la franja nocturna no hay problemas porque se hacen todos los recorridos, ya que son menos que los trayectos diurnos. “Se hace el centro y las zonas asfaltadas. La periferia y los caminos de tierra se cubren a la mañana para una mayor seguridad. Quizás podría haber menos recorridos y recolectar día por medio”, sintetizó.

Por otro lado, aseveró que pueden caberles sanciones a los empleados pero que por ahora siguen una línea dialoguista y de consenso, con el objeto de arribar a un acuerdo satisfactorio para las partes. Vale reseñar que tras la movilización que los trabajadores realizaron el lunes en el Sindicato Municipal y la municipalidad, se pautó un cuarto intermedio hasta mañana para volver a sentarse a discutir las condiciones de trabajo y las remuneraciones.

“Es mi obligación ser transparente y decir lo que está pasando, no queremos una cuidad sucia y tampoco queremos esta forma de pago ni estos recorridos. Tiene que haber un sueldo digno que el Municipio pueda pagar”, expresó.

 

Fuente: El Eco de Tandil

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